Los primeros años de vida de un niño son fundamentales para desarrollar su potencial. En el caso de los niños con síndrome de Down se requiere estimular y trabajar las cinco áreas de desarrollo: motriz gruesa, motriz fina, social, cognitiva y de comunicación de manera integrada, aprovechando la plasticidad cerebral de los bebés para que su desarrollo sea lo más armónico posible y le permita un mejor desenvolvimiento en cada una de las diferentes etapas de su vida.

El  Programa de Estimulación Oportuna atiende a bebés desde los 45 días de nacidos hasta los tres años, con sesiones individualizadas y trabajo en grupo y ofrece servicios de apoyo en las áreas de Psicología, Neurodesarrollo, Estimulación Sensorial y Lenguaje, brindando  información, orientación y capacitación permanente a familiares.